“De la conciencia del Cuerpo
al Cuerpo de la Conciencia”
por
el M° Tiziano Grandi
Todo proceso evolutivo tiene un “stop” que impide o
dificulta el crecimiento personal. Sólo es posible superar esta “fase de
stop” con una nueva “sacudida” que tiene unas cualidades específicas,
porque en el universo nada permanece inamovible o invariable, y la energía
evolutiva, cuando llega a un momento específico, vuelve a su origen. Toda
iniciativa humana puede desarrollarse solo en un momento particular, como una
cuerda lanzada al cielo que, después de su impulso inicial, vuelve a caer. Si a
esa inversión de la energía le sigue un nuevo impulso consciente con un
“esfuerzo suplementario” –sacudida- permitirá
a la “energía ascendente” superar ese stop invisible, haciendo
posible continuar con el ascenso. Esta “fase de 2 paradas” ocurre con
bastante frecuencia en los entrenamientos de las artes de auto-defensa, y la
idea fundamental de los seminarios que organizamos es de fomentar una demanda
consciente y específica de un “esfuerzo complementario” que te ayude a
superar esta barrera. No es necesario aprender posturas o figuras, pero es
importante buscar que es lo que anima al “espíritu” que existe dentro de la
forma. La forma es un sirviente y no un amo, por esta razón una verdad
procedente de lo invisible puede revelarse por si misma. Ésta expresión puede
empezar cuando las partes física, emocional e intelectual del cuerpo que
producen el movimiento, sentimientos y pensamientos dejan de producir un atroz y
erróneo uso de la energía y empiezan a trabajar juntas de una forma harmoniosa.
En éste momento aparece una nueva “cualidad”. De la misma forma en que la
intensidad de ésta cualidad crece, el origen de nuestras reacciones y deseos,
llamado “ego”, va de forma gradual , adaptándose y clarificándose, y en
nuestra forma automática de actuar, habrá un espacio nuevo donde nuestra
personalidad real aparecerá. De todas formas, no podemos cambiar solos. Estamos
contenidos por nuestros modelos de condicionamiento. Necesitamos una ayuda. Un
maestro es necesario, y hay muchos que solicitan nuestra atención. El objetivo
de algunos maestros es la destrucción del dominio del cuerpo, otros maestros
quieren elevar las emociones a estados extáticos de abandono, otros quieren
liberar la mente. Su enseñanza va junto con otras partes de la psique: mente,
emociones, cuerpo.
Ésta rechaza la típica pasividad del niño sometido al
profesor o a las enseñanzas. El maestro con el aprendiz crea la enseñanza. Añadido
a ésta interacción, no existe maestro o enseñanzas. No sirve de nada cambiar
de maestro o de enseñanzas. Si no valoramos el espíritu que da vida a la
situación donde nace la enseñanza, simplemente estamos perdiendo el tiempo. Éste
lugar donde todo nace y vive es la escuela. Hay dos clases de escuela: 1)
comercial: el objetivo es el éxito 2)práctica, el objetivo principal es la búsqueda
de las distintas formas de la experiencia. Existen dos formas de entrenamiento:
1) hacer arte, una sublimación de las frustraciones 2) ser arte, entrar en la
vida. Reempezar desde el principio, cancelando problemas, frustraciones, ideas e
ilusiones que nos impiden “ser”. Expresa algo que no es subjetivo, pero que
a través de nosotros revela cualidades, en otras palabras, nuestra naturaleza.
Hay dos maneras de hacer las cosas: 1) de la forma correcta 2) de cualquier
manera. El arte, independientemente de su forma, nos da solo una situación
incompleta de las realidades ocultas. El arte nunca da una comprensión
inamovible, porqué el verdadero valor del arte reside
no en lo que es sino en lo que sugiere. Nos permite conocer nuestros
nuevos niveles de conocimiento, a través de los cuales es posible alcanzar un
nivel superior de conciencia donde todos los cuadros son solo sombras, si
ignoramos “el misterio de la cualidad” vemos que todas las cosas creadas por
los humanos, desde sombreros a catedrales, de las pinturas de las cuevas al arte
y la religión, representan una elaborada defensa contra el miedo y el caos. La
experiencia espiritual nos permite hacer emerger otra clase de vacío. Éste vacío
no tiene nombre, tiempo, es infinito y lo envuelve todo. Paso a paso, a partir
de su sacudida total, las energías sutiles flotan hacia el mundo y el tiempo.
Nuestra posibilidad de hacer emerger esto, es comprendida por lo superior y por
lo inferior y da vida a dos formas interconectadas que tienen cualidades
completamente distintas. Como dos silencios dentro de un gran silencio, el
silencio animado por la conciencia y el apagado silencio del …”plomo”.
Cualquier posible nivel de nuestra vida, nace y desaparece entremedio de estos
dos aspectos.
Es posible entender esto por intuición, pero obtiene su
significado real si se vuelve una experiencia vital. Un cambio de cualidad nunca
es casual, y representa el efecto de un proceso preciso. Solo éste conocimiento
puede permitirnos superar la diferencia entre ciencia y humanidad, y nos permite
dejar la mecanicidad y el mundo bien estante para entrar en un mundo donde cada
uno, gracias a la claridad de comprensión, sabe dónde ir. Ésta comprensión
no es abstracta: es una visión real. Nos muestra la infinidad y el inevitable
movimiento hacia una nueva cualidad de vida. En ésta nueva cualidad hay un
sentido de felicidad pero también un sentido dolor por la falsa calidad perdida,
y estas dos experiencias se vuelven el poder que siempre renueva nuestra búsqueda.
Sin ésta visión, no vamos a ninguna parte. El maestro es la persona que puede
animar a los demás a conocer, y no la persona que manda su propia visión.
Entre mis opiniones y las tuyas hay un espacio vacío que toma vida solo con la
habilidad de comprensión. Para comprender lo que digo voy a explicar una anécdota
sobre Gurdjeff y las artes de auto-defensa.
Gurdjeff, el “maestro bailarín”, mientras estaba
hablando con sus estudiantes, dijo que en Asia Central existía un arte de
auto-defensa muy desarrollado, llamado Fiz-Lez-Lou. Gurdjeff estaba pensando en
introducir este tipo de arte de auto-defensa en Europa, para lo cual estaba
buscando a una persona para instruir como profesor.
Tcheckhovitch, un estudiante ruso, ero campeón de Sambo y
de lucha, y parecía la persona indicada. Gurdjeff le dijo: “Recuerdas cuando
construíamos el baño en Prièvre y querías romper piedras para hacer el marco
de la puerta? Yo te estaba mirando y comprendí que eras incapaz de observar. Yo
era capaz de ver perfectamente por donde romper la piedra, pero tu nunca fuiste
capaz después de mi explicación. Por ésta razón, decidí no introducir el
Fiz-Lez-Lou en Europa. Si pensamos en lo que dije antes y si observamos el
“actual mundo de las Artes” y el universo de las Artes de auto-defensa, sólo
nuestra ceguera puede impedirnos saltar los obstáculos.
No tiene la “vision”, no saben de qué estamos
hablando y lo peor es que quieren guiar a gente y no saben a dónde ir! Esto
representa la misma situación de un ciego que habla sobre los colores con un
sordo que quiere enseñarle música. Dónde están los maestros para el
desarrollo de la inteligencia? Algunos profesores están preocupados por la
salud y el bienestar, otros por la debilidad o fealdad de nuestro cuerpo, pero
no conozco ningún profesor preocupado por la falta de inteligencia y de la capacidad “de ver”. Esto representa una mentira
que la gente sigue diciendo a otra gente, si nos lo aplicamos a nosotros mismos
veremos que es estúpido pensar que nadie nos conoce como nosotros mismos nos
conocemos. Nuestra opinión personal es la mejor, sobretodo para la mente que
respeta con admiración a la Mente, pero cuando hablamos de desarrollo personal,
la auto-complacencia no sirve de nada. Si analizamos la consecuencia de esto,
por nuestra condición es muy alarmante y delicado, porqué nuestras
herramientas para éste objetivo –pensamientos, consideraciones y auto-examen,
trabajan solo para si mismas. La ilusión más importante creada por el
pensamiento es la de creer que piensa. De la misma forma, nuestra conciencia se
induce a si misma a ser rápida, atenta y libre. El pensamiento imagina que
puede separarse de si mismo y examinar su naturaleza desde fuera como si fuera
un objeto inanimado. Por el contrario, es indefinible, indivisible y está
siempre en movimiento. Hoy en día los neurocientíficos atestiguan lo que los
antiguos declararon antes. El extraordinario organismo al que llamamos cerebro
es solo una gran masa que ama, antes que nada, la simplificación y la reducción.
Gurdjeff dijo: “Para dejar de ser una máquina, debemos conocer la máquina.”
Nuestro cerebro (dónde nuestra aventura empieza) juega falsamente consigo mismo
y también un sabio, al final de ésta experiencia, se aplaude a si mismo. El
cerebro puede ser comparado con un caracol. Tiene un pensamiento retráctil que
si es inducido se enrolla sobre si mismo murmurando, olvida sus objetivos y
empieza a ralentizarse hasta que se para. Farid Uddin Attar en
“Mantiq-Ut-Tayr” (La Conferencia de los Pájaros) describió muy bien ésta
situación: “Las cosas que te detienen, se volverán tus ídolos”.
Frecuentemente nuestro cerebro se inclina hacia si mismo
y muestra veneración por lo que ha creado, sin saber que es al mismo
tiempo ídolo y adorador, la herramienta y el obstáculo. Podemos decir la frase
de Mevlaa: “Saber significa no conocer”, o la de Lao Tsé: “Saber
significa no aprender”. El conocimiento, en particular de nosotros mismos, al
final, nos guía a un lugar desconocido. Mevlana dijo: “Tenemos que escucharlo
todo con nuestro oído interno” y “Si quieres ver perlas no puedes
contemplar el mar, tienes que adentrarte en él”. Pero…cómo adentrarse? Dónde?
Con ayuda? Hay alguna manera? La mejor manera es apreciar completamente el arte
que hemos escogido para estudiar. Al
mismo tiempo la intuición (que en el mismo caso es una ayuda) tiene un peligro,
el de llevarnos a un nivel inconsciente más cercano a la identificación que a
la realidad. El director Peter Brook decía que frecuentemente la mayor ilusión para un
actor era creer que un esfuerzo intelectual era suficiente, y que solo
necesitaba un análisis intelectual. En este caso la única tarea del actor es
enseñar con las palabras y el cuerpo las ideas analizadas por la mente. Si
consideramos éstas ideas en términos de artes de auto-defensa, podemos decir
que éste arte es una demostración física de ideas analizadas por la mente”.
Es importante que el artista de dicho arte alcance el lugar dónde está el
misterio, y dónde el análisis no puede entrar. En un momento determinado la
comprensión debe detenerse. Por encima y por debajo el artista tiene que
proteger la “buena oscuridad” de la luz de la inteligencia. Sólo de esta
forma es posible explorar la vida a través de la acción, practicando. Todos
los auténticos artistas lo saben: cuando los ejercicios y las exploraciones han
finalizado, debemos adentrarnos sin garantía de retorno. Debemos correr éste
riesgo para conocer muy bien un personaje y el resultado es un conocimiento
corto y pulverizante que deja al artista asombrado.
Es posible encontrar mañana la misma situación? Pensamos
que no. En esta consideración sobre nosotros mismos, de nuestros niveles
internos, de nuestras energías, capacidades y relación con los demás, hay
unos cuantos ejercicios útiles que pueden traer luz a nuestra parte secreta.
Estos ejercicios vienen de lejos y permiten al cuerpo y a las emociones
expresarse libremente. Nos olvidamos de que nuestro cuerpo tiene que expresarse
y que no es solo una herramienta o un sirviente. Cada maestro de artes de
auto-defensa sabe que nuestro cuerpo puede protegerse a si mismo, que puede ser
creativo si se lo prepara y respeta.
El objetivo de este ejercicio es el de apaciguar el cuerpo pero también
cualquier cosa llamada “yo mismo”. Las artes de auto-defensa nos ayudan a no
olvidar a los demás, que nos observan, con quiénes interactuamos, y en cada
momento relaciones sensibles pueden tomar vida. Cada día debemos empezar una
nueva exploración. Rica o pobre nuestra exploración nunca tiene inicio ni
final, no tiene estructura ni geometría. Cada exploración es lenta y rápida y
las formas cambian. Solo un amigo rápido, cuidadoso, no cruel y confortable
puede ayudarnos. Ten cuidado con los obstáculos, maestros e inventores de
sistemas y de pseudos-religiones. Pero lo más importante es preservarnos de
nosotros mismos, de nuestros pensamientos, identificaciones e ilusiones. Éste
mundo no tiene sentido si no tiene vida, sin el riesgo de una vida diaria con
contradicciones. Cada mañana que pensamos que estamos despiertos no hemos
aprendido nada. Todo debe ser abierto y renovado. En el escenario, la lucha
final –la conquista de nosotros mismos- nunca será derrotada.