LA ESPADA DE TAICHI

 

En el estudio de la espada de Tai Chi  es necesario, por un lado, aplicar los principios del Tai chi en la estructuración del movimiento, y por otro lado hay que respetar la naturaleza propia de la espada. Lo que se desea obtener  no es una forma de Tai chi ejecutada sosteniendo en la mano una espada, sino una forma de espada sostenida por una estructura interna de Tai chi.

En las disciplinas de armas tradicionales japonesas (Kenjitsu, Iaido), al empezar cada entrenamiento, el practicante, después de haber saludado a los Dioses y al Maestro, saluda con el mismo respeto a la propia esapda; esto le dá vida y reafirma la relación entre esta y aquel que la utiliza. Para el guerrero tradicional de cualquier época y lugar, la espada representaba de hecho una conexión directa entre lavida y la muerte. En las artes chinas tal y como las practicamos hoy en día no hay rituales de ésta índole, pero es aconsejable captar su significado profundo y, por lo menos durante un momento antes de iniciar la forma, mirar de percibir en la espada que tenemos en la mano, aunque sea una modesta espada de madera, su naturaleza original. Si hacéis un esfuerzo por sentir “como si” la espada estuviera afilada y tuviera punta, y que es capaz, si se maneja de forma inadecuada, de hacer daño a uno mismo y a las personas alrededor, algo cambiará en la cualidad de vuestra atención e intención; desarrollaréis un sentido más vivo del espacio y de la distancia, miraréis espontáneamente de ser más precisos en los gestos, os daréis cuenta, permaneciendo concentrados en vuestro movimiento, de intentar, con vuestra visión periférica, ser conscientes del movimiento de las personas alrededor vuestro (cosa que raramentre se hace cuando se ejecuta la forma de mano vacía)

 

En la ejecución de la Forma de Espada de Tai Chi la precisión del gesto y la calidad de la intención que lo sostiene pueden mejorarse teniendo en cuenta la naturaleza del objetivo hacia el que se dirige la espada en cada movimiento; un conocimiento elemental de la anatomía del cuerpo nos permite comprender mejor el sentido de la acción destinada originariamente al combate. Es evidente que un ataque conducido de forma incorrecta, aunque se dirija al punto exacto, podría resultar ineficaz, exactamente igual que una técnica correcta dirigida al punto equivocado.

Es suficiente con saber que, en líneas generales, las heridas de “arma blanca”, sea esta corta o larga, se distinguen en tres categorías:

1- Heridas que producen sangre (“Bleeders”); las que son verdaderamente importantes son las arteriales, pues provocan una hemorragia abundante y rápida. Las arterias más expuestas, como las de las articulaciones superiores (braquial, radial y cubital), son vulnerables a ataques de corte, mientras los grandes vasos profundos (femoral, aorta) son vulnerables a los ataques en punta. El corte de estas últimas puede llevar a la muerte en pocos minutos

 2-  Heridas que inmobilizan (“Immobilizers”); son aquellas que lesionan grupos tendino-musculares volviendo inutilizable una articulación total o parcialmente. Son necesariamente heridas de corte que han llegado por lo menos hasta el nivel óseo y, en el caso de armas con propensión al corte (sabre, espada japonesa), incluso más allá. Un objetivo típico dónde se producen habitualmente este tipo de heridas es la articulación superior, desde el dorso de la mano hasta todo el lado externo del antebrazo y, en la articulación inferior, la rodilla y el tednón de Aquiles.

3- Heridas que matan rápidamente “Quick kills”); con este término se indica que la muerte sobreviene a los diez segundos o menos; los objetivos son los órganos vitales (corazón, cerebro, tronco cerebral) y el ataque es siempre de estocada, con extrema precisión, decisión y máxima penetración.

La bóveda craneal, dependiendo de la potencia del ataque, puede sufrir heridas de cualquiera de las tres categorias.

Igual que en la Forma Rápida, la fuerza del golpe debería ser relajada/liberada por la estructura elástica del cuerpo antes de que el peso se hunda en la pierna adelantada.

En lo que se refiere a las técnicas de pierna (patadas y barridos) y preoyecciones, algunas de las cuales están presentes en la Forma de Espada del Tai Chi, de hecho han formado parte desde siempre del bagaje técnico del espadachín completo.

 

ACTITUD CON EL ARMA

 

La guardia

“La guardia es la actitud que permite al espadachín estar listo tanto para el ataque como para la defensa. La corrección de esta actitud influye de forma determinante sobre la destreza en la ejecución de todos los movimietnos que el espadachín puede realizar.”

Recordar que la postura física de guardia debe ser sostenida por la actitud mental adecuada.

 

La línea de ataque

Se dice “mantener el arma en la línea de ataque” ( simplificado, “arma en línea” o “hierro en línea”) cuando, estando en guardia con el brazo armado extendido y la punta de la espada en dirección al pecho del adversario, éste no pueda atacar sin antes desviar el hierro que tiene delante

 

La mesura

La mesura o distancia (en japonés, “Maai”, compuesto por “Ma”, distancia, y “Ai”, unir o moverse junto) es el espacio existente entre el objetivo de dos espadachines. Junto con el tiempo y la velocidad, que juntos constituyen el ritmo (en japonés “Hyoshi”), es una de las componentes esenciales del combate con espada. El sentido de la distancia es un factor esencial porqué consiste en sabe evaluar la distancia del adversario de modo tal que sea suficiente para llegar a alcanzarle con un golpe o para defenderse. Las distancias de la esgrima son las siguientes:

- Corta distancia (o cuerpo a cuerpo): requiere la flexión del brazo o desplazarse diagonalmente para poder golpear.

- Estrecha (o corta): permite tocar al adversario solamente alrgando el brazo.

- A distancia (o de alargamiento): permite tocar al adversario entrando a fondo.

- Marchando: requiere, antes de entrar a fondo, realizar un paso hacia delante.

 

A Fondo

Es la posición final de cada acción de ataque que implica el desplazamiento del cuerpo hacia delante y su extensión en el espacio, junto con la correcta transmisión de la fuerza elástica desde la pierna atrasada hasta la punta de la espada.

 

Invitación

Consiste en descubrir un objetivo válido desplazando el arma de la línea de ataque, creando así una apertura que invita al adversario a atacar en ese punto concreto.

 

Desenganche

Consiste en someter la espada adversaria desviándola de la línea de ataque; normalmente se ejecuta desde una posición de invitación, e obliga al adversario a no poder pasar al ataque sin haber despegado la punto o desviar el arma que lo está sujetando. Se ejecuta mejor sobre el débil (parte más flexible) de la espada adversaria con el fuerte (o distancia) o con el medio (a distancia marchando) de la propia hoja.

 

El toque

Es un cruce en espiral de la punta orientado a despegar la propia arma del enganche del adversaio, con la intención de golpear el objetivo descubierto por ese mismo enganche.

En el toque se pueden considerar teoricamente dos momentos, uno inicial de desenganche (curvilíneo) y un momento final perentorio (rectilíneo). Sin embargo, en la ejecución en la práctica  estos dos momentos deben fundirse dando como resultado un tempo sin saltos de continuidad.

 

La parada

Cada movimiento dirigido a desviar y evitar el golpe se llama parada. Se puede ejecutar desviando con el propio hierro el golpe adversario (en este caso “fuerte sobre débil”, o bién apartándose del ataque desplazando el cuerpo (parada de distancia).

 

La respuesta o contraataque

El golpe que se dá despues de una parada se llama respuesta. El elemento indispensable de la respuesta es la velocidad, puesto que se debe golpear al adversario antes de que este haya iniciado el movimiento de la retirada en guardia, impidiéndole así cualquier defensa.

Se puede responder ya sea manteniendo el contacto con el hierro adversario (respuesto de filo) o bien despegando la propia hoja de la del adversario (respuesta al despegue).

 

 

 

 

Arrancada o redoble

Es la acción que se repite permaneciendo con el cuerpo a fondo, después de haber ejecutado un golpe de ataque o de respuesta; es un segundo golpe que se da tan pronto como el adversario, después de haber parado, no responde inmediatamente.

 

Primera y Segunda Intención

Cualquier acción de ataque que se ejecuta con decisión e intención de superar la reacción adversaria se llama de “primera intención”.

“Segunda intención” significa provocar la reacción del adverasrio y entonces aplicar rápidamente una contra premeditada; esta segunda modalidad está mas en harmonia con los principios del Tai Chi.

 

“Y quién no tenga espada que venda su  capa y se compre una”

Luca XXII, 36 (citado por Richard F. Burton en “El libro de la espada”).

 

Introducción histórica de la espada

La historia de la espada se remonta a la antigüedad, aunque alcanzó su madurez solamente con la metalurgia del acero, y en todas las culturas su valor práctico ha estado siempre soportado por atribuciones con todo tipo de significados simbólicos y mágicos.

Esencialmente la espada es una hoja destinada a cortar, golpear de punta y parar.

Mientras que el sable de hoja curva destaca en el corte, la espada de hoja recta destaca en el golpe de punta o estocada, tanto es así que en la esgrima deportiva occidental este es el único golpe admitido para la espada.

Efectivamente, en el combate real, hasta la época romana, la punta se ha mostrado más eficaz y resolutiva que el corte.

Por otro lado, cualquier parte del cuerpo es un objetivo válido, desde la cabeza hasta los pies, y en cada caso será más conveniente el corte o la punta, e incluso el pomo de la empuñadura puede usarse para golpear.

Las paradas y el control de la hoja adversaria se efectúan normalmente con la parte más fuerte de la hoja (ver el esquema adjunto “Nomenclatura de la Espada”).

 

Introducción a la Espada Tai Chi

La práctica de la Espada del Tai Chi se desarrolla sobre las bases ya construidas en la forma lenta a mano vacía. Los principios son los mismos, y se supone que quien se acerca a la espada los conoce mínimamente. Si no es así, la espada será un estímulo extra para retomar de forma más precisa las bases del trabajo. En efecto, cada modalidad de entrenamiento basada sobre los mismos principios del Tai Chi, está enfocada a desarrollar capacidades específicas, cada una de las cuales tiene influencias positivas sobre todas las demás.

por ejemplo, la propia presencia de la espada, su peso y la amplitud de sus movimientos en el espacio tienden a amplificar cualquier mínimo error de ejecución y de postura, y esto aporta información muy interesante sobre la ejecución de la forma a mano vacía.

Normalmente la forma de espada se ejecuta a velocidad netamente superior en relación a la tradicional forma lenta, lo cual obliga a desarrollar una alta capacidad de control del movimiento y de la percepción de su estructura interna.

Se trata de incluir la espada en las redes de conexión del cuerpo, extendiendo consciencia e intención a través de ella, hasta volverla, a todos los efectos, una extensión de la persona.

Se dice que las Tres Armonías Internas del Tai Chi (1- Corazón, Xin, o mente Profunda e Intención, 2- Intención y Energía, 3- Energía y Fuerza) deben generar las Tres Armonías Externas de la espada: Ojos y Espada, Espada y Cuerpo, Cuerpo y Movimiento.

En China, la historia de la espada empieza por lo menos hace tres mil años. Desaparecida desde hace tiempo del mundo militar, ha permanecido muy presente en las artes marciales y en el teatro tradicional.

Zhuang Zhi le ha dedicado uno de sus capítulos (n. 30 “Discurso sobre la Espada), agradable de leer y profundo en sus significado, donde entre otros encontramos escrito:

 

“Uno que maneja hábilmente la espada,

Revela su vacío al adversario,

Le ofrece una apertura ventajosa,

Se mueve después de él,

Llega antes que él”

 

Manos y espada

 

La “mano vacía”, aquella que no empuña la espada, se coloca en una forma caracter´sitica conocida como “mano en espada”, y se mantiene durante toda la forma a excepxión de aquellos pocos casos en los que viene a reforzar la empuñadura. Esta mano se mueve en armonía con la mano armada, con el objetivo de contrapesar físicamente  y energéticamente la propia espada; por lo tanto, esta mano debe estar viva y conectada con el centro exactamente igual que la otra. Con esta idea, es útil emplear los primeros movimientos de la forma, en los que la espada se sostiene con la mano izquierda, para “memorizar”, por llamarlo de laguna forma, su presencia, y mantener esta sensación cuando la espada ya se ha pasado a la otra mano.

Relacionando lo dicho anteriormente con el objetivo, es esencial la precisión no solo en la ejecución general del movimiento sino tambien en el posicionamiento del arma y la orientación de la hoja.