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Información parcial sobre el sistema: |
CARTA
DE BIENVENIDA Estimado buscador: Aunque no nos hayamos encontrado, la
doy la bienvenida en mi nombre y en el de la Asociación. Nuestra Asociación se conecta con la
parte más laica del trabajo práctico sobre sí mismo, renunciando a los
objetivos humanitarios a favor de los humanísticos. Nosotros no creamos tesoros, sino que
custodiamos los que ya existen para que otros puedan hallarlos. Esta riqueza se
revela solamente a aquellos que tienen ojos para ver, por lo que no hay riesgo
de hurto. Sin embargo, contra la ciega profanación
es necesaria una vigilancia constante. La finalidad de nuestro trabajo es, por
ende, transmitir, pero para hacer esto es necesario comprender, y es por ello
que además de la teoría se precisa la práctica, además de la cultura, la
emoción, además del conocimiento, la sabiduría. Cada forma de búsqueda debería
conducir al ser humano a mirar tanto hacia arriba como en las profundidades de sí
mismo, descubriendo de este modo los principios universales, así como sus
propias partes individuales. TAN
ARRIBA, TAN ABAJO No somos una sociedad esotérica ni
tampoco una escuela de artes marciales, y aquel aire algo esnob que alardeamos
sirve para mantener alejados a los cobardes y a los pobres de espíritu. Tampoco
tenemos un orden jerárquico, si bien sea innegable que el compartir
conocimiento y método lleve muy cerca a una condición iniciática. Nos interesa la búsqueda y la
preservación de un Sistema en su plenitud, a pesar de tener muy presente que el
universo se funde en la pluralidad. Se habla, así pues, de investigación, de
mantenimiento, y no de difusión, puesto que nosotros no podemos enseñar nada a
nadie, y aún menos quisiéramos enseñar algo que se aprende solos: ¡cómo y
por qué vivimos! El sistema que utilizamos rehúsa la
pasividad mental y tiende a crear contenidos, además que a sondear las formas.
Doctrina y práctica, pensamiento y acción, pluma y espada. Estamos al servicio de los ideales del
buen gusto y del sentido común, mas somos también guerreros en defensa de una
ética casi en el camino de la extinción. El ser humano puede definirse como
NOBLE cuando a la “cosa
cualquiera” antepone “lo correcto”, y el presente alcanza una concentración
que el “aquí y ahora” resultan siempre más fuertes que el “siempre y
dondequiera”. Por ello hemos percibido la exigencia
de establecer una reserva natural para esta especie amenazada, para estos
individuos que comparten las cualidades de las que no se habla y los defectos
que la sociedad ya no quiere aceptar. A este sitio, principalmente en lengua
italiana, se conectan otras 20 naciones en las que han germinado las semillas de
este sistema que hace referencia a Patrick Kelly, de Nueva Zelanda, quien, al
igual que yo, estudió en la escuela del Gran Maestro Huang Xiang Xian, en el
Borneo malasio. Kelly estudió con Huang durante 20 años, con el Jeque Abdullah
Isa Dougan del sistema sufí Naqsbandi hasta la muerte del mismo, y con el guru
indio Mouniji Maharajá del Rajasthan. Lo que usted hallará en este sitio no
está todavía completo ni en cuanto a estructura ni como materiales. Algunas de
las cosas que usted verá, durarán como piedras de un auténtico castillo,
otras se verán obligadas por sus objetivos inmediatos a cambiar de aspecto
cuando más se considerará conveniente. Nuestro trabajo sigue unos métodos
unidos por un hilo conductor que da vida a un sistema, más bien que representar
a un Maestro o a una Enseñanza muerta. Deliberadamente, nuestro sistema no se
dirige a las masas, sino a los individualistas, a las personas maduras, adultas.
Todo se rige por una concepción humanística basada en los auténticos valores
éticos, que nosotros no tenemos ningún recelo en definir como “Ideales” y
que, por consiguiente, no contemplan la ataraxia de lo “politically
correct”. Simplemente, SON. El hecho de que aquí hallaréis
reunidas enseñanzas tales como el taoísmo, sufismo, hinduismo, no significa
que estemos “mezclando” lo que hemos encontrado en el huerto para a
continuación ¡ofreceros una buena sopa! La trampa del dualismo, consistente en
sustituir la doctrina de la Unidad por la multiplicidad, condena al ser a
moverse en el ámbito de la confusión y de la división, haciéndole incapaz de
superar una oposición que brota de una perspectiva, en verdad, enteramente
filosófica y para nada “iniciática”. El dualismo es la raíz común de la
perversión de todas las corrientes que, originalmente esotéricas, al
exteriorizarse, al querer transformarse de alguna manera en “sistema religioso” ofrecido a
todos sin distinción, han acabado degenerando y convirtiéndose en el soporte
de una obra de subversión y enmascaramiento de la Tradición cuyas
consecuencias aún no podemos apreciar plenamente. Esto es particularmente
verdadero para toda una corriente del gnosticismo que, no por casualidad,
conserva, pese a todo, su propio depósito “esotérico”. Cada vez que lo psíquico se confunde
por lo espiritual se tratará de una parodia de la espiritualidad, mejor dicho,
de una imitación al revés, de manera que, a todos los efectos, nos hallamos
delante de una “espiritualidad-al-revés”. Eso es lo que es en realidad la
“renovación espiritual” de la que alguien, tal vez inconscientemente,
insistentemente anuncia la llegada en cierne, y también la “nueva era”, en
la que se intenta introducir por todos los medios a la humanidad actual. Esta es la razón por la que no se
repetirá nunca demasiado que los “fenómenos” de por sí, no prueban
absolutamente nada respecto de la verdad de una doctrina o de una enseñanza
cualquiera, y que esto es exactamente el campo por excelencia de la “Gran
Ilusión”, donde todo lo que aparece a cierta gente como señal de “espiritualidad”,
puede ser siempre simulado y falsificado por el juego de las fuerza inferiores
implicadas… pero ¿cómo hacerlo entender a la “mentalidad experimental”
de nuestros contemporáneos, una mentalidad que, tras haber sido manipulada por
el punto de vista “científico”, se convierte al final en uno de los
factores más eficaces en el éxito de la espiritualidad-al-revés? El neoespiritualismo y la
“pseudo-iniciación” que resultan, son una parcial “prefiguración” de
la espiritualidad-al-revés también desde otro ángulo visual: me estoy
refiriendo a la mencionada utilización de elementos auténticamente
tradicionales en su origen, pero desviados de su verdadero significado y puestos
de alguna manera al servicio del error: esta desviación es, en definitiva, el
encaminarse hacia un vuelco completo. Festina
Lente Tiziano
Grandi |