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TUI SHOU

El arte de Atacar cediendo

 

CANCIÓN SOBRE LA SUSTANCIA Y SU FUNCIÓN EN EL TAI CHI CHUAN

La maravilla yace en dos QI divididos en Yin y Yang
Trasforma en miríada y vuelve a la Unidad
Vuelve a la Unidad
Tai Chi Chuan.
Liang I (Dos poderes primordiales)
y  Xi Xiang (Cuatro manifestaciones)
son caóticos sin ataduras.
Para cabalgar los vientos
qué dirías de mantener suspendida la parte alta de la cabeza?
Tengo algunas palabras que revelar ahora
a  aquellos que puedan comprender.
Si el yong chuan (fuente de la montaña – R1) no tiene raices
y las caderas – pelvis no son controladas,
podrás practicar duramente hasta la muerte
pero no te será de ninguna ayuda.
La forma y la función están reciprocamente ligadas y nada más.
El hao ran zhi Qi (gran Qi) puede ser guiado con la mano.
Parar, retirarse girando,
apretar, empujar,
tirar, dividir,
golpe de codo, golpe de hombro.
Un paso adelante, un paso atrás,
mirar a la derecha, mirar a la izquierda,
equilibrio central.
Neutralizar (una fuerza) significa neutralizar naturalmente,
producir (una fuerza) significa producir naturalmente.
Cuando el pie quiere avanzar
primero desplázate hacia atrás.
El cuerpo es como una nube que fluctúa.
En el empuje con las manos,  las manos no son necesarias.
Todo el cuerpo es una mano
y la mano no es una mano.
Pero la mente debe estar
en su sitio.

El Tui Shou, literalmente “Empuje con las manos”, es la prueba del “9” para todos los practicantes de Tai Chi Chuan. Con ésta técnica se puede ver hasta que punto una persona ha comprendido de forma práctica, real, los principios de la filosofía del Taichi.
Son muchas las personas que piensan  que el Tai Chi Chuan es imitar los lentos y suaves movimientos de un viejo Maestro.
Dicha gente encuentra esto bonito, relajante y, en cierto modo, espectacular.
Empezamos pues a repetirlo lentamente, sin superar el  proceso de evolución energética. Esto va bien para relajarse, soltarse, pero no sirve para nada más, está vacío por dentro.
Si un joven imita al “Viejo Maestro” sin darse cuenta del propio proceso de formación, no servirá de nada.
En la lentitud de los movimientos de un viejo maestro está condensada la práctica dinámica de su juventud y con los movimientos lentos que acompañan el trabajo interno activa el conjunto de su cuerpo manteniéndolo despierto.
Desde el punto de vista de las Artes Marciales, los principiantes que imitan estos gestos lentos y relajados sin tener, como los “Viejos Maestros”, largos años de práctica a sus espaldas, no alcanzan la eficacia. Personalmente no me interesa practicar el tai chi chuan de esta escuela o aquella otra, lo que busco es aquello que tiene sentido para mi práctica, para mi trabajo interior.
A través del Tui Shou nos damos cuenta si detrás del humo está el asado, es decir,  si detrás de la esencia está la sustancia y su aplicación.

Definamos los objetivos del Tui Shou:

1) Enseña a comprender plenamente el significado de la sensibilidad del cuerpo entero. El practicante desarrolla externamente un agudo sentido del tacto que se transmite a través de la piel, simultáneamente se desarrolla la “Conciencia Intuitiva” y la sensitividad. Todas ellas cualidades que afectan no sólo a los practicantes de Artes Marciales sino sobretodo a aquellas personas interesadas en un desarrollo armonioso del ser humano, porque a través de esta práctica (es decir, del Taichi en su totalidad) se producen en el interior del cuerpo humano pequeños cambios de naturaleza bioquímica, que influyen sobre el metabolismo transformando, a través de un proceso de refinamiento, la “Materia Burda” en “Materia Noble” y aquí entramos en el reino de la Alquimia, que emana de este texto..
He notado que las personas con nociones “Ontológicas” que practican el Tai Chi Chuan sólo conocen  parcialmente tal práctica y por otro lado tenemos a las personas que conocen a la perfección la práctica del Taichi, pero que no tienen conocimiento “Ontológico”. El antiguo dicho de que quien tiene pan no tiene dientes y viceversa…
Esto se debe al hecho de que el Taichi, descendiendo de la montaña al valle ha perdido su totalidad.
Con el dicho: “Zhang Sam Feng se retiró a la montaña…” se entendía que desde lo alto se tenía una vista completa del todo, mientras que en el valle el hombre tiene un campo de visión limitado. Quien por ejemplo practicaba, conocía o amaba la danza, veía en el Tai Chi Chuan una danza, había quien lo veía desde su aspecto gimnástico, curativo, marcial, pero cuanto más se descendía hacia el valle menos “Original” era la práctica del Tai Chi Chuan, volviéndose una práctica parcial, limitada.
Debemos poner empeño en hacer salir al Taichi del “gueto" en  el  que se encuentra relegado hoy en día y devolverlo a su antiguo “Esplendor”.

2) El practicante debe vaciar el campo de todas las fuerzas, solo así se puede experimentar la sensación “El cuerpo está aquí, y aún así,  al mismo tiempo no está aquí”.

3) Nos enseña a equilibrar el yin y el yang en la vida diaria, mejorándonos a nosotros mismos y como consecuencia a la sociedad de la que formamos parte. Nos libera de las tensiones relajándonos y mediante esta condición relajada se puede empezar a “escuchar”, percibiendo a uno mismo y al mundo que nos rodea con su “Cara Verdadera” y no con la “Virtual”.
El Tui Shou se practica en pareja enseñándonos  a seguir al otro, renunciando a imponernos, haciéndonos comprender que para encontrar “al otro” debemos bajar la guardia, los miedos, las tensiones, entrando energéticamente (después), físicamente (primero) en contacto con el Otro. Bajando nuestro “Puente Levadizo” que es el brazo, lo mismo hará el otro y de ello nacerá el encuentro.
“No vencer, no perder”, que significa no tender hacia la victoria, porque así perdemos nuestro baricentro perdiendo algo, dando al Otro la posibilidad de utilizar eso para su ventaja.
Por otro lado, tener miedo a “perder” lleva al mismo resultado, pero mientras en el anterior se peca por exceso, aquí se peca por defecto!
El Centro es “No vencer, No perder”, pero no perder qué?
El propio “Centro de gravedad”, pues hay que renunciar a uno mismo para seguir al otro, pero no demasiado o nos desequilibramos y perdemos.
Intentad practicar con el máximo de personas posible, porque uno de los principales objetivos de este “Arte” es el de desarrollar la sensibilidad y la habilidad de responder apropiadamente a cada tipo de “Fuerza”.
Repito, el Tui Shou es algo más que un ejercicio que ayuda a incrementar la eficacia del Tai Chi Chuan como Arte Marcial. Mediante el Tui Shou se puede intuir como los principios de la filosofía del Taichi pueden transformarnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Cuando recibimos un empujón por la calle, nuestra reacción natural es la de responder
.
Lo mismo ocurre cuando deseamos cualquier cosa y nos enfadamos o nos alteramos frente a  cualquier persona o cualquier cosa que se oponga a nosotros.
Derrochamos una gran cantidad de energía al tomarnos muy a pecho ciertas situaciones.
Gracias a las cualidades que se desarrollan  practicando Taichi percibimos cuando es mejor retirarse y cuando es mejor avanzar. No hay que olvidar que atacar es ceder (retirarse) y ceder es atacar.
Los movimientos fundamentales del Tui Shou son PENG, LU, JI, AN, que forman la secuencia de la forma de Taichi “Agarrar la cola del Pájaro”. Renunciar a Uno mismo siguiendo al otro usando ZHAN, LIEN, NIEN, SUI, (ZHAN y LIEN corresponden a los movimientos de adherirse en vertical, NIEN es adherirse horizontalmente, y SUI adherirse desde atrás).

 

EL CUERPO COMO UNIDAD 

En cada acción, todo el cuerpo debe ser veloz y ágil y todas sus partes conexas como las perlas de un collar; el QI debe ser cultivado y el Espíritu de la Vitalidad debe ser conservado interiormente y no expuesto externamente. El golpe justo tiene su raíz en los pies, se desarrolla en las piernas, es dirigido por la pelvis y opera a través de los dedos. Los pies, las piernas y la pelvis deben actuar como un todo único; no debería haber vacíos o proyecciones y ninguna separación, así, si tu posición es mejor, ya sea avanzando o retrocediendo, podrás usar todos los defectos de tu adversario. Si fallas al aprovechar esta ventaja, tu cuerpo quedará desordenado y confuso. Para evitar este error debes corregir las piernas y la pelvis.
El Taichi se basa internamente en la conciencia (YI) del practicante más que en la fuerza (LI). Cuando ataques la parte superior no debes olvidar la parte inferior, cuando golpees a la derecha no debes olvidar la izquierda, cuando avances debes tener la conciencia incluso sobre la retirada.
Este principio se aplica  indistintamente al ataque y a la defensa. Si quieres ir hacia arriba primero debes tirar hacia abajo de modo que la raíz se separe y que el objeto ceda; se debe diferenciar claramente lo consistente de lo inconsistente.
Cada parte del cuerpo, si se considera como unidad, posee, en momento dado, un aspecto consistente y uno inconsistente. Todas las partes del cuerpo deben ser tratadas a la vez. Al Tai chi Chuan se le llama también Zhang Quan (Boxeo Largo) porque fluye incesantemente como un gran río.
Las ocho posiciones del Taichi son iguales que el BA GUA (ocho trigramas) del Yi Qing (I Ching).
Así que las 4 primeras posiciones representan las 4 direcciones: norte, sur, este, oeste; las 4 últimas representan los 4 ángulos: sureste, noreste, suroeste, noroeste.
Las 5 actitudes del Taichi son: avanzar, retroceder, mirar a la derecha, mirar a la izquierda, equilibrio central, que son iguales a los 5 elementos: metal, madera, agua, fuego, tierra.
Las 8 posiciones y las 5 actitudes son llamadas las Trece Posturas de Taichi.

 

COORDINAR LO SUSTANCIAL Y LO INSUSTANCIAL

El Taichi viene del infinito: de ahí provienen el yin y el yang. En el movimiento los dos obran de manera independiente; en la tranquilidad se funden en la unidad- No debe haber ni exceso ni carencia.
Cedéis a la mínima presión de vuestro adversario y lo seguís a la más pequeña retirada.
Adquirir fuerza cediendo se denomina “retirarse” (ZOU). Mejorar vuestra posición a costa de la del adversario se denomina “adherir” (ZHAN). Responder rápidamente a una acción rápida, lentamente a una acción lenta. Incluso si los cambios son numerosos el principio permanece. Una práctica diligente conduce a la habilidad de “interpretar la fuerza”.
Más allá de este punto se encuentra la meta, el completo dominio del adversario sin  descubrir la propia energía. De todas formas, esto requiere una ardua práctica. El  Espíritu de Vitalidad (JING SHEN) llega a lo alto de la cabeza y el QI se hunde en el ombligo. El cuerpo se mantiene derecho sin inclinarse hacia ninguna dirección. Vuestro adversario no debería llegar a descubrir vuestro cambio de lo sustancial a lo insustancial y viceversa gracias a vuestra rapidez en realizar estos cambios. Cuando el adversario ejerce presión sobre vuestro lado izquierdo, ese lado debe estar vacío, lo mismo vale en caso del lado derecho; cuando él empuja hacia arriba o hacia abajo hacia vosotros, deberá tener la sensación de que no hay final en el vacío que encuentra; avanzando hacia vosotros sentirá la distancia increíblemente larga, retrocediendo exasperantemente corta.
El cuerpo entero es tan sensible que percibirà incluso una pluma, tan receptivo que una mosca no podrá ponerse sobre él sin ponerlo en movimiento.
Vuestro adversario no puede descubrir vuestros sentimientos, pero vosotros podéis anticipar los suyos. Hay muchas escuelas de lucha pero, aunque difieran en la forma y en el nivel, nunca van más allá del convencimiento de que el fuerte vence al débil y que el veloz vence al lento. Sin embargo, estas cosas son el resultado de habilidades físicas y no de la aplicación de ciertas leyes físicas y de la experiencia. Ser fuerte y rápido, de ninguna manera pueden explicar ni tienen nada que ver con el hecho de mover un monumento que pesa mil libras con una fuerza elástica de cuatro onzas ni con un anciano que vence a personas más jóvenes que él. Permaneced quietos en pie como una balanza y moveos activamente como la rueda de un carro. Hundid el peso en un pie, si se reparte en los dos pies os harán ceder fácilmente. Aquí la clave es: coordinar.
Si se obtiene esto, podréis interpretar la energía. Después de esto, practicando vigorosamente, estudiando y “recordando”, una persona puede conseguir el estado de total confianza en la mente. Olvidarse de uno mismo y ceder a los demás. Proceded gradualmente, según el método justo.
Sobretodo, aprended esta técnica correctamente, la mínima divergencia os llevará lejos de la VIA.

 

LAS TRECE POSTURAS Y LA MENTE

La mente dirige el QI que se hunde profundamente y atraviesa los huesos. El Qi circula libremente, movilizando el cuerpo de manera que siga la dirección de la mente. Si el Qi se cultiva correctamente, surgirá vuestro Espíritu de la Vitalidad (JING SHEN) y podréis sentir vuestra cabeza como suspendida por un hilo desde lo alto, evitando así la torpeza y la rudeza. La mente y el Qi deben estar coordinados y unidos en el cambio de lleno a vacío para desarrollar una tendencia activa. Cuando se ataca, la energía debe ser hundida profundamente, completamente relajada y debe apuntar hacia una dirección. Estando quieto, de pie, el cuerpo debe estar derecho y relajado, capaz de responder inmediatamente a un ataque desde cualquier dirección. El Qi se debe dirigir a lo largo del cuerpo como un hilo que pasa fácilmente sin obstáculos a través de una perla que tiene nueve aperturas en zig-zag.
La energía se pone en movimiento, igual que el acero refinado, centenares de veces, capaz de destruir cualquier objeto duro. Sed como un halcón que captura un conejo y tened el espíritu de un gato que captura un ratón. Cuando estéis quietos, sed como una montaña; en movimiento, en cambio, sed como la corriente de un gran río. Conservar y acumular energía es como tensar la cuerda de un arco, liberarla es como lanzar la flecha. Buscar lo recto en lo curvo.
La energía se acumula y se desarrolla en la espina dorsal, os corresponde a vosotros liberarla. La posición del cuerpo debe ser modificada  de acuerdo con la acción, con el combate. Retirarse también es atacar. Cuando vayáis adelante o atrás, usad la técnica del “fold up” (una técnica con las manos en la cual, si el adversario empuja vuestra muñeca, relajadla y atacad con el codo o el hombro y viceversa) Cuando avancéis o retrocedáis, girad vuestro cuerpo y variad vuestros pasos. Del máximo de la rendición y de la condescendencia llegaréis al máximo de la eficacia y de la determinación.
Para hacer que vuestros movimientos sean activos y despiertos, la respiración debe ser correcta. El Qi debe ser cultivado naturalmente y sosegadamente. Cuando ataquéis, los brazos deberían estar ligeramente doblados y deberíais conservar un poco de energía, para prevenir que se agote.
La mente es el comandante, el Qi la bandera y la pelvis su asta.
En la práctica, inicialmente haced grandes movimientos que se extenderán gradualmente y reconducidlos después a pequeños movimientos compactos; de este modo, al final, se volverán perfectamente armoniosos y delicados.
Los libros antiguos dicen que si vuestro adversario no se mueve, vosotros no debéis moveros, a su más pequeño gesto vosotros ya os habréis anticipado. La energía parece externamente relajada, pero internamente está concentrada, lista para liberarse en cada movimiento. Si la energía se consume, queda todavía la atención de vuestra mente. La mente dirige y el cuerpo sigue.
El abdomen estará relajado, permitiendo al Qi penetrar los huesos. Vuestro espíritu y vuestro cuerpo estarán cómodos y os permitirán mirar atentamente la dirección de vuestra mente. Cuando os movéis se mueve cada parte del cuerpo y cuando os paráis se para cada parte. Interiormente concentrad vuestra energía y exteriormente estad tranquilos y quietos. Caminad como un gato y poned vuestra energía en movimiento como si desenrollarais hilo de seda de un  capullo. Si ignoráis absolutamente vuestra respiración y prestáis atención solo a vuestro Espíritu Vital, vuestra capacidad de golpear será fuerte como la del acero puro. Igualmente, si olvidáis vuestro espíritu y prestáis atención sólo a la respiración, vuestro Qi no circulará y vuestra capacidad de golpear se debilitará mucho.
El Qi es la rueda de un carro, la pelvis su eje.

 

CANCIÓN DE LAS TRECE POSTURAS

Las trece posturas no deberían descuidarse nunca; su origen es la pelvis, cambiad de lo sustancial a lo insustancial y viceversa, cuidadosamente, así el Qi fluirá por vuestro cuerpo sin obstáculos.
En contacto con una acción violenta, afrontadla de forma calmada; de este modo anticiparéis y contrarrestaréis fácilmente los movimientos de vuestro adversario. En toda ocasión prestad atención a vuestra pelvis.
Cuando el abdomen está completamente relajado, el Qi puede ser dirigido hacia el exterior instantáneamente. Cuando la espina dorsal se mantiene derecha, El Espíritu de la Vitalidad llega a la cima de la cabeza.
Manteniendo la cabeza como si en la cima estuviera atado un hilo, el cuerpo entero tiene la sensación de ser ligero y ágil. Si examináis atentamente vuestra posición, los movimientos como doblar, extender, abrir y cerrar, se producirán automáticamente.
Las instrucciones orales de un maestro competente, unidas a una práctica continua os conducirán a un nivel en el que la capacidad se alimentará de si misma.
¿Qué significa el correcto método del cuerpo y su función? La respuesta es que la mente manda y el cuerpo obedece.
Recordad bien el objetivo principal: el rejuvenecimiento y la prolongación de la vida, pero cuidado con equivocarse!

 

TÉCNICAS DE DESENRAIZAMIENTO: CÓMO PERFECCIONARLAS.

Desenraizar a un adversario de tal forma que ambos pies se despeguen del suelo requiere un técnica impecable. Si se desenraíza solo el pie anterior y el posterior sólo gira, significa que vuestra técnica necesita mejorar. Estudiad atentamente los seis puntos que presentamos a continuación y aplicadlos cuando estéis haciendo la práctica del empuje de manos; de este modo deberíais estar en situación de vencer cualquier defecto de la técnica.

1) Antes de atacar echaros ligeramente hacia atrás, enderezad la pelvis y usad la Fuerza Interna (JIN). Vuestras rodillas no deben extenderse más allá de la punta del pie, de lo contrario la fuerza se dispersará, relajad los hombros y los codos, la espina dorsal y la cabeza deben estar derechas. Siguiendo esto vuestra Fuerza Interna (JIN) se unificará y podréis quebrar cualquier punto fuerte de vuestro adversario.

2) Antes de atacar, no uséis demasiada fuerza para tocar al adversario; haciéndolo le dáis la posibilidad de anticipar vuestro ataque y no conseguiréis desenraizarlo.

3) Cuando vuestras manos tocan ligeramente al adversario, debéis descubrir una pequeña señal de resistencia en su cuerpo; con tal ventaja podréis atacarlo de manera decisiva. Ésta habilidad requiere un largo periodo de estudio y práctica.

4) Cuando ataquéis, no hagáis fuerza con ambas manos. Los clásicos del Taichi afirman que en un ataque es necesario dirigir el adversario en una dirección. Usar fuerza con ambas manos se conoce técnicamente como “doble carga” y contradice los principios del Taichi; el modo correcto es atacar con una mano mientras con la otra simplemente se toca ligeramente el cuerpo del adversario.

5) La posición de vuestros brazos y manos debe permanecer la misma, en relación al cuerpo,  incluso después de haber atacado. Cada estiramiento y cada contracción desproporcionada de los brazos y las manos privan la acción unificada de la Fuerza Interna y la eficacia de tu ataque, en relación al desenraízamiento, quedará muy disminuida.

6) Cuando ataquéis, primero debéis retroceder ligeramente hacia abajo, luego elevaros, empujando ligeramente hacia arriba, de tal manera que desenraicéis a vuestro adversario. Los Clásicos dicen que si quieres empujar hacia arriba antes debes ir hacia abajo.

Relajando el cuerpo, rehusando ejercer fuerza o tensión muscular, la movilidad se intensifica, esto impide al adversario cualquier cambio, necesario para un golpe eficaz y bien logrado, desde el momento en que no hay un centro de gravedad con el que interaccionar.

La fluidez flexible del defensor no ofrece ningún punto de resistencia, necesario para que un golpe deje fuera de combate. Éste es sólo uno de los motivos por los que se desaconseja atacar a un practicante de Taichi.

Pongamos la atención de nuevo en los Clásicos: un buen luchador tiene “la raíz de la Fuerza Interna en los pies, la desarrolla a través de las piernas, es dirigida por la pelvis y actúa por medio de los dedos”. Los pies deben estar fuertemente enraizados. El Qi desarrolla elasticidad dúctil en las piernas, como una fuente de fuerza. La fuerza es lanzada por las piernas como una flecha del arco. La pelvis puede equipararse al arco que dirige la flecha.

El filósofo WANG YUNG MING (1472 – 1528) escribió que la pelvis debería ser flexible como si no tuviera huesos. La pelvis dirige la fuerza así como la cuerda del arco dirige la flecha, determinando su dirección, su recorrido, su fuerza penetrante. El JIN se desarrolla a través de las piernas y la pelvis para luego desplazarse a los dedos. Así, igual que la fuerza de la flecha se transmite desde la cuerda del arco a la punta de la flecha, el JIN pasa de los pies a la punta de los dedos. El estado de relajación completa tiene su raíz en los pies. Cuando el practicante es capaz de relajar el cuerpo y de enraizar sus pies, entonces el boxeo que practica es llamado NEI JIA QUAN (sistema de boxeo “interno”, opuesto al “externo”). En el Taichi el peso está invariablemente sobre un pie cada vez, nunca está dividido entre los dos pies, a excepción de las posturas de inicio y final.

Sería un gran error hacerlo de otra forma, pues se obstaculizaría la agilidad y el equilibrio. Los pies deberían estar enraizados como un árbol con sus raíces. En realidad el luchador no tiene raíces tangibles que lo atan al suelo, pero después de un cierto periodo de tiempo su mente estará en condiciones de favorecer este proceso y el practicante lo notará porque tendrá la sensación de que su peso corporal ha penetrado efectivamente en el suelo. Esta fuerza concentrada responderá a la gravedad como el hierro al imán. El pie que hunde la raíz implica necesariamente concentrar la fuerza física en el pie y no dejar ninguna en el resto del cuerpo. Ésta es la práctica correcta!

Cuando el cuerpo está vacío de fuerza, o sea, cuando todos los músculos están relajados, la Fuerza Interna (JIN) se desarrollará desde el pie. Esta fuerza puede compararse con la rama de una vid, fuerte y flexible. La Fuerza Externa (LI), en cambio, a un duro y rígido bastón. De este modo, mientras JIN es dinámica, LI es inerte. La Fuerza Interna se produce y se alimenta de una musculatura relajada y elástica, en cambio la Fuerza Externa deriva de la “contracción muscular” que une los huesos en movimientos lineales, rígidos.

La Tradición dice que “la Fuerza Interna deriva de los tendones y la Externa de los músculos”. Golpear con Fuerza Externa requiere movilización de los huesos y además que todos los músculos se tensen, pero haciendo esto el cuerpo estará concentrado y rígido  como un bastón rígido y fuerte.
Cuando se golpea con la Fuerza Interna no implica una tensión tan extrema, el golpe cae como una caña flexible, todos los huesos están en una posición cómoda y los músculos en un estado de completa relajación.

 

CANCIÓN SOBRE LA PRÁCTICA DEL EMPUJE DE MANOS

Parar y retroceder girando.
Debéis aprender la verdadera técnica.
Si él sube lo seguís.
Si él baja lo seguís.
Así él ya no podrá atacar...
Dejad que ataque con gran fuerza
y usad cuatro onzas para vencer mil libras.
Neutralizadlo hasta que se vuelva débil
y luego atacadlo impidiéndole la retirada.
Adheríos, ayudándoos desde abajo
Golpead horizontalmente
Atacad desde la retaguardia
Sin dejar ir, sin ninguna resistencia.
 

CONSEJOS PARA LA PRÁCTICA DEL TUI SHOU

CEDER AL ADVERSARIO
"La docilidad  prevalece sobre la fuerza, lo blando vence a lo duro"
(Lao Tzu – Tao Te Ching, cap. 43)

"A quien le gusta combatir normalmente utiliza fuerza muscular y técnicas veloces para golpear y controlar al adversario, usando el extremo Yang, el máximo de la dureza.
Con la dureza, nosotros o nuestro adversario podemos ser vencidos o heridos  y esto ciertamente no es maestría.
Si mi adversario usa la dureza, yo lo neutralizo con la suavidad
.
Si mi adversario ataca con un movimiento rápido, yo con calma espero su ataque y lo neutralizo.
El máximo de suavidad  y de calma es el extremo Yin.
Cuando el extremo Yang encuentra el extremo Yin siempre es derrotado. Por eso Lao Tzu afirma que lo que es blando y flexible prevalece sobre lo que es fuerte y duro.
Es por esto que yo os digo que quien estudia Tai Chi Chuan debe aceptar perder para ganar."
(Zheng Man Qing – Zheng Tzu Taiji quan Zi San Pien – “Trece secretos sobre el Tai Chi Chuan del maestro Zheng”).

"Si el adversario es duro, yo soy blando; esto es lo que es ceder...
Si el adversario empuja a la izquierda vaciad vuestra parte izquierda, si empuja a la derecha, vaciad la derecha".
 
(Atribuido a Wang ZongYue).

De este modo, nuestro agresor encontrará solamente un vacío sin fin y si permanecemos pegados a él, le atraeremos a este vacío fatal para él. Entonces tendremos dos posibilidades: esperar a que la fuerza adversaria “muera”, se agote por si sola en el vacío y contraatacar en ese preciso momento, o bien, si nuestro nivel es lo suficientemente elevado, utilizar esa fuerza a favor nuestro. Los antiguos maestros definían esta acción como JIE JIN, que significa literalmente “tomar prestada la fuerza (adversaria)”.

"Dejad que los otros os ataquen con fuerza y no uséis fuerza para resistir. En lugar de eso, desviad la fuerza atacante haciendo que se agote en el vacío. Ahora podréis proyectar lejos  fácilmente a vuestro adversario...
No me defiendo, cedo al ataque.
No choco directamente con el adversario: lo evito y dejo que su velocidad y su fuerza se agoten por si solas."
 (Zheng Man Qing – cit.)

 

"Si somos capaces de atraer al adversario y hacerlo caer en el vacío, podremos usar una fuerza de cuatro onzas para desviar una fuerza de mil libras."
(Li I Yü, “Puntos esenciales de la práctica del ejercicio fundamental y de la lucha del Tai chi chuan”)

 

"Qué significa tomar prestada la fuerza (Jie Jin)? Si por ejemplo el adversario me empuja yo uso su fuerza para tirar de él, si tira de mi uso su fuerza para empujarlo."
 
(Zheng Man Qing – cit.)

 

"Atacar es ceder...Ceder es atacar."
 
(Zheng Man Qing – cit.)

 

SEGUIR AL ADVERSARIO OLVIDÁNDOSE DE UNO MISMO

En el Tai chi chuan el principio fundamental de la estrategia de combate es “Olvidarse de uno mismo y seguir (Sui) al adversario”.
No se debe actuar por iniciativa propia, sino que es preferible adaptarse a la del adversario, de acuerdo con el principio taoísta de la “ no acción”. (Wu Wei)

"Al principio no hay que hacer movimientos por iniciativa propia, sino que se debe experimentar, comprender y seguir los movimientos del adversario.  Si él se recoge, yo me alargo sin perder el contacto, pero sin ofrecer resistencia. No me alargo, ni mucho menos me retiro por iniciativa propia...
Al principio debéis controlar el cuerpo con la mente, seguir al adversario y no actuar por iniciativa propia. Luego, cuando el cuerpo seguirá a la mente, podréis actuar según vuestra intención, pero siempre adaptándoos al adversario."
(Li I Yü, “Cinco palabras secretas”).

 

ADHERIRSE AL ADVERSARIO

Para estar en situación de “seguir” al adversario, además de ceder, debemos “adherirnos” (Zhan, Nien)* continuamente a él, utilizando la llamada fuerza de adhesión (Zhang Jin o Zhan Nien Jin). En primer lugar, para no perder el contacto, debemos adecuar nuestra velocidad a la del atacante.
El contacto físico continuo con el adversario nos permite adquirir no sólo la facultad de sentir su fuerza (Ding Jin), sino también la de comprenderla (Dong Jin).

"Seguir al adversario, esto es lo que es adherir...Si mi adversario es veloz yo soy veloz, si es lento yo soy lento. En un mar de situaciones distintas el principio sigue siendo  el mismo."
 
(atribuido a Wang Zong Yue).

(*) Zhan significa literalmente “estar en contacto ligero”, “Tocar hacia arriba”, mientras que Nien significa “Adherirse fuertemente, permanecer pegado”, “conectarse hacia abajo”.

"Quien comprende el secreto de adherir atándose al adversario y de seguirle manteniéndolo pegado, está “en el centro” y no se queda confuso."
 
(atribuido a Sung Shu Ming)

"Cuando me adhiero al adversario puedo sentir su fuerza y entonces  éll no alcanzará a empujarme...
El combate del Tai chi chuan es distinto del de las otras artes marciales porqué está basado en el adherirse al adversario y en sentir su fuerza. Las otras artes marciales no desarrollan esta facultad."
(Ch’en Wei Ming)

"Adhiriendo al adversario su Qi estará en contacto con el vuestro y a través de ese contacto seréis capaces de anticipar sus movimientos."
 
(Zheng Man Qing– cit.)

 

ADHESIÓN A DISTANCIA
En un nivel muy elevado podemos sentir la energía del adversario incluso a distancia. Esto se consigue aprendiendo a extender nuestro Qi fuera del cuerpo.
Entonces seremos capaces de “adherir” incluso sin la necesidad de un contacto físico verdadero.
Los practicantes de nivel superior llegan a sentir la energía de un adversario sin tocarlo.
(Zheng Man Qing –Taiji quan Ta wen– Preguntas y respuestas sobre el Tai chi chuan”)

 

RELACIÓN ENTRE CEDER Y ADHERIR
Es importante observar que ceder no significa simplemente huir, porque mientras cedemos debe intervenir Zhan Jin, la fuerza de adhesión que nos permite no perder nunca el contacto con el adversario. Entre ceder y adherir hay una relación muy estrecha. Mientras “cedemos” debemos ser conscientes del uso por nuestra parte de dos tipos de fuerza interna.
Una, la que cede (Zou Jin), propiamente la “fuerza de la no resistencia”, se mueve junto con la fuerza enemiga; la otra es la que se adhiere (Zhan Jin), que consiste en no perder nunca el contacto con el adversario.
"Adherir también es ceder; ceder también es adherir."
 
(atribuido a Wang Zong Yue)

 

OPONERSE AL ADVERSARIO
Los antiguos maestros enseñaban que antes que nada debemos “oponer” (Tui, Qing) nuestro  pensamiento, nuestro Qi  y nuestra fuerza interna a un adversario que nos ataca.
Esto parece en franca contradicción con la idea de “ceder”.
En realidad, cuando estamos expuestos a un ataque, debemos antes que nada intentar adherirnos a nuestro adversario para ser capaces de sentir (Ding) y comprender (Dung) su fuerza, pero cediendo tam pronto como se establezca el contacto físico real.
Por lo tanto, nuestra primera reacción no debe ser la de huir para ceder (Zou), sino la de tomar contacto con el atacante “oponiéndonos”, en un cierto sentido, tanto físicamente como mentalmente a él.

"Tui significa “oponer” el propio Qi dirigiéndolo contra las partes del cuerpo del adversario que nos están atacando, conociendo bien el objetivo a alcanzar."
(
atribuido a Wu Yü Xiang)

“Oponerse” no significa “oponer resistencia”, sino simplemente “ir contra”  la energía atacante o bien "hacerle frente" esperándola.
Apenas notamos físicamente la fuerza enemiga emitida contra nosotros,  debemos empezar a ceder, pero siempre siguiendo, en cierto modo, oponiéndonos a ella. En este caso la acción de oposición coincide con la de adhesión.
Podemos oponernos a un atacante que todavía no está en contacto con nosotros de dos maneras:
La primera consiste en esperarlo sin moverse, pero apenas se establece el contacto hay que empezar a ceder.
"Si el adversario se acerca, no os mováis." 
(Li I Yü, cit.)

La segunda manera de oponerse consiste en ir al encuentro del adversario anticipándolo.
Una de las técnicas usadas para ello se lama Peng (defensa), una forma de parada que se realiza avanzando.
Las tres primeras posturas del ejercicio fundamental del
Tai chi chuan son formas de Peng  y esto demuestra la importancia que los antiguos maestros atribuían a ésta técnica.
"La fuerza de Peng es la del agua que sostiene una barca en movimiento."
 (Maestro desconocido. Tratado de la familia Yang)

 

LA DISTANCIA CON EL ADVERSARIO
La distancia que debemos mantener entre nosotros y nuestro adversario es un aspecto de importancia fundamental de la estrategia de combate.
Un famoso texto clásico explica este aspecto de forma sugerente y sintética:
"Avanzando la distancia es larga, retrocediendo en cambio es corta."
(atribuido a Wang Zong Yue).

Quien se enfrente con nosotros, por mucho que se esfuerce a retirarse el máximo posible, tendrá la desagradable sensación de que no consigue huir y que, por tanto, la distancia es constantemente demasiado corta, y viceversa; avanzando contra nosotros, el adversario encuentra solo el vacío y así la distancia a cubrir le parecerá increíblemente larga. En cambio nosotros, al retirarnos, para poder adherir, debemos intentar mantener continuamente el contacto, la distancia más corta posible.

 

OTROS ASPECTOS DE LA ESTRATEGIA
"Hay que moverse como un halcón que se abalanza sobre una liebre o tener un espíritu como el de un gato que está al acecho de un ratón.
En la quietud sed como una montaña, en movimiento como un río...
Caminad como gatos."
(atribuido a Wu Yü Xiang)

"Espera el instante oportuno y muévete como un gato."
 (
Maestro desconocido).

 

VENCER SIN COMBATIR
En el Tai chi chuan la estrategia más elevada consiste en conseguir vencer sin combatir.
"La Via del Cielo es la de no luchar y saber vencer."
 (Lao Tzu – Tao De Qing, cap. 73)

"Un buen guerrero no da batalla."
 (Lao Tzu – Tao De Qing, cap. 41)

"Cien victorias en cien batallas no constituyen el máximo de la habilidad estratégica. La habilidad suprema es vencer sin combatir."
 (Sun Tzu – Ping Fa – “El arte de la guerra”)

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